Del Temor al Tumor con Humor

A Pedro Juan Figueroa

Un sola letra diferencia las palabras Tumor y Humor; y un mundo enorme en vivencias. Si añadimos la palabra Temor, a Tumor y Humor, tenemos una trilogía que un libro entero no sería suficiente para la reflexión que provoca. La muerte del amigo y compañero de arte, Pedro Juan Figueroa, me obliga a compactar algunas reflexiones, precisamente en el momento en que me apresto a celebrar en un escenario mis 69 años.

No tengo la menor duda de que un evento de intensa emoción negativa es caldo de cultivo para el cáncer. Así lo creo por experiencia propia cuando se me diagnosticó cáncer en el 2005, a seis meses de haber sembrado en la tierra que lo adoptó a mi amigo Tony Croatto. Murió de cáncer. Sin descontar los otros agravantes de esta enfermedad: estilo de vida, genética, alimentación y contaminación en el ambiente, creo que las emociones fuertes abren la puerta para que esos otros agravantes se disparen. Pedro Juan sufrió mucho por el accidente en el que estuvo involucrado donde murió una persona. Además de otras situaciones de vida.

La lluvia del viernes me obligó a refugiarme en el Latte que Latte de Guaynabo y hacer allí, en un pequeño salón que generosamente me prestaron, un ensayo que tenía pautado para mi show del próximo fin de semana: Me gusta el 69.

Cuando salí me di cuenta que al estacionar parece que accioné un botón incorrecto en la llave de mi carro y dejé los cristales abiertos. El carro estaba enchumbado por fuera y por dentro. Cuando iba a llamar a Yéssica para contarle mi más reciente barrabasada vi un alerta noticioso sobre la muerte de Pedro Juan. Olvidé lo del carro y vinieron a mi mente las innumerables ocasiones en que me topé con la siempre sonrisa, con la siempre amabilidad y caballerosidad de Pedro Juan. ¡No lo podía creer! Apenas me había enterado la semana anterior de que había sido diagnosticado nuevamente con cáncer. Recuerdo las conversaciones que tuvimos cuando inicialmente yo pasé por esa situación y él me contó cómo había enfrentado el primer diagnóstico de cáncer de próstata.

Me enfoqué de inmediato en dar gracias por su vida, por sus aportaciones, por tener el privilegio de ser su compañero de profesión en el arte. Pero, ahí, en el plexo solar, de inmediato, te ataca el Temor a un nuevo Tumor. Lo combato con Humor. La risa es un potente antídoto. Se ha probado que ayuda al sistema inmunológico, dispara endorfinas que aplacan el dolor, baja el estrés y quema calorías. No puedo resucitar físicamente a Pedro Juan, pero lo puedo mantener vivo en el recuerdo de nuestro pueblo. Y puedo contribuir a través de la risa a que muchos mejoren su sistema inmunológico, a que se relajen y tengan una pausa en el agite cotidiano de la vida.

El viernes me tocará una vez más el subirme a una tarima a provocar risas, a gufiarme mi mismo y de los que como yo miramos en lontananza y hay un número 70, del tamaño de las letras a la entrada de Ponce, esperándonos en la próxima vuelta al sol. En mi caso, respiro aliviado. Mi papá tiene 103 y mi mamá 92. Tengo genética como para ver varias elecciones más, tal vez hasta la postulación a la gobernación del hijo por nacer de Ricky Rosselló. Me imagino la sonrisa de Pedro Juan, sentado en primera fila, ante este comentario. Por él, y por los que seguimos vivos, seguiré transitando entre el Temor al Tumor con Humor. 

Un “Puerto Rico” en genialidad

Nuestro país es un planeta habitado por avestruces que pudiendo levantar la cabeza y observar lo que sucede a su alrededor optan por enterrarla en la arena.

Leer más

Vídeos exclusivos del Show Me gusta el 69

Leer más

LO QUE CLARA ME DEJÓ

Leer más

Suscríbete a mi blog

Nuevo contenido todas las semanas. Sé parte de la comunidad de pensadores.

Gracias! Su suscripción ha sido recibida!
Oops! Something went wrong while submitting the form